Con Esteban Gumucio celebramos la Resurrección de Jesús
domingo 23 de marzo de 2008
ALGO LE HA PASADO A MI MUERTE FUTURA
CON LA RESURRECCIÓN DE JESUCRISTO
Algo le ha pasado a mi muerte futura
con la resurrección de Jesucristo.
Antes que venga, yo puedo adelantarme
y ganarle «el quien vive» a la muerte.
Puedo decirle: «no me puedes robar la vida,
simplemente porque yo puedo regalarla antes de tu
visita».
Jesús me ha enseñado a darla entera, cuerpo y alma.
Cuando venga la muerte se quedará con un cadáver;
no conmigo.
Mi cuerpo ya es del Señor.
Mis miembros vivos son del Resucitado
desde mi bautismo.
Soy uno solo: cuerpo y espíritu,
uno solo en la vida verdadera.
La muerte no puede arrebatarme:
estoy en las manos de la Vida,
para siempre, en la misma fuente de la Vida.
Ése que llevan al cementerio ya no soy yo:
que se quede la muerte diluyendo bajo tierra lo que es
tierra.
No puede tocar a mi persona.
No puede mi amor ser consumido por los gusanos.
Aprendí de Cristo a darlo todo
y todo lo entregado quedará para siempre,
ciento por ciento en el Dios vivo.
«¡Oh muerte! ¿dónde está tu victoria?».
Estoy aprendiendo a mirarte de frente,
a reconocerte vencida en la Cruz.
Afirmado en mi Señor Resucitado te miro,
como mira un niño la jaula de los leones
desde los fuertes brazos de su padre.
Todo entero incorporado al primer nacido
de entre los muertos,
comparto desde ahora la vida nueva de mi Señor y
Amigo,
en su cuerpo y en su sangre lo he puesto todo:
mi mundo, mis ojos, mis palabras, pensamientos;
mis luces, mis oscuridades, mis gozos y mis lágrimas;
mis acciones, mis sentimientos,
mis anchuras, mis límites,
mi carne, mi espíritu
y hasta las oscuras profundidades de mi ser.
¿Qué te queda, muerte, sino un poco de polvo?
Eres dintel solamente. La Puerta es mi Señor.
Quedan de este lado los tiempos,
las duraciones, los caminos.
Al atravesarte se rompen los límites y empieza
la inagotable novedad.
Voy con Cristo, me basta ahora su camino de pobres,
voy transfigurado, nuevo y yo mismo,
gratuitamente vencedor y vencido.
Cristo me arrebató, me tomó para sí;
ya no soy tuyo, muerte.
Así, humildemente vencida, te has hecho hermana:
«hermana Muerte»,
pequeña, gris, servidora de nuestra Pascua.
Esteban Gumucio
SEMANA SANTA 2008: Nos acompañamos con Esteban Gumucio
lunes 17 de marzo de 2008
Al iniciar esta Semana Santa 2008, queremos acompañarnos con este sugerente texto de Esteban Gumucio.
ES TIEMPO
Es tiempo de pensar en la vida ¡siempre es tiempo!
Es tiempo de aferrarse a la verdad
porfiadamente.
Es tiempo de acompañar a Cristo
a la oración del Huerto.
¡Es tiempo!
Es tiempo de amar la justicia
¡Siempre es tiempo!
Es tiempo de intransables caminos
verdaderos.
Es tiempo de llevar la cruz con Cristo
en su sendero.
¡Es tiempo!
Es tiempo de compartir el pan
¡Siempre es tiempo!
Es tiempo de puertas sin cerrojos
y sin miedos.
Es tiempo de dejar entrar a Cristo
el Carpintero.
¡Es tiempo!
Es tiempo de desgatillar los odios
¡Siempre es tiempo!
Y es tiempo de vernos el rostro
sin dobleces
Es tiempo de escuchar a Cristo
simplemente.
¡Es tiempo!
Es tiempo de vivir, tiempo de Dios
El Dios de la vida me está buscando
ciertamente
Es tiempo de resucitar con Cristo
¡Es tiempo!
Es tiempo de hacer penitencia
¡Siempre es tiempo!
Es tiempo del hijo que vuelve
y se arrepiente
El Padre sale al camino
brazos abiertos.
¡Es tiempo!
Marzo 2008: Nuevas noticias sobre Esteban Gumucio
domingo 2 de marzo de 2008