martes, 19 de agosto de 2014

¡Acompáñanos en la semana del centenario de nuestro querido ESTEBAN!

Nos queremos pasear por la vida y obra del padre Esteban durante la semana que celebramos los 100 años de su nacimiento. 

Sábado 30 de agosto

Y ponerse a... correr!


09:00 hrs.Corrida escolar
Colegio Padre Esteban Gumucio(Av. Padre Esteban Gumucio N°0381, La Granja)

Domingo 31 de agosto

Misionamos con el padre Esteban


Todas las comunidades que quieran sumarse.
Descarga aquí material para misión

Lunes 1 de septiembre

Bienaventurados los viejos que pasamos agosto


16:00 hrs.Parroquia San Pedro y San PabloEncuentro con Adultos mayores
(Av. Padre Esteban Gumucio 0498, La Granja)

Martes 2 de septiembre

Ciudadano del mundo


19:30 hrs.Galpón de La Anunciación (ex parroquia universitaria)Invitados: Diego Vela y Karoline Mayer(Av. Pedro de Valdivia 1850, Providencia)

Miércoles 3 de septiembre 

Esteban, testigo de la misericordia


10:00 hrs.Facultad de Teología UC - Campus San JoaquínInvitados: Joel Muñoz, Rafael Silva y Matías Valenzuela

20:00 hrs.


¡Feliz cumpleaños Esteban!


Eucaristía en el Memorial de Esteban Gumucio en el día del centenario de su nacimiento.(Av. Padre Esteban Gumucio 0498, La Granja)

Jueves 4 de septiembre

Esteban y el amor humano

20:00 hrs. 
El movimiento Encuentro Matrimonial hace un reconocimiento al legado del padre Esteban a la familia y el matrimonio.Galpón de La Anunciación(Av. Pedro de Valdivia 1850, Providencia)

Viernes 5 de septiembre

Esteban poeta y cantor


20:00 hrs. 
Representación teatral elenco colegio SS.CC. Manquehue, en el Colegio padre Esteban GumucioCantamos a Esteban: Conjunto Los Perales
(Av. Padre Esteban Gumucio N°0381, La Granja)
  

Sábado 6 de septiembre

Eucaristía central centenario Esteban Gumucio

Catedral de Santiago
17:00 hrs. Eucaristía presidida por monseñor Fernando Ramos
18:30 hrs. Caminamos en comunidad para inaugurar una placa recordatoria del bautismo de Esteban en la "vieja parroquia Santa Ana" según cuenta él mismo en el poema "La iglesia que yo amo"

martes, 1 de julio de 2014

Decretan validez de proceso diocesano en causa de beatificación de Esteban Gumucio

Con fecha 30 de mayo de 2014, la Congregación para la Causa de los Santos emitió el Decreto de Validez jurídica del proceso diocesano que investigó la vida, virtudes y fama de santidad del Siervo de Dios P. Esteban Gumucio Vives, ss.cc.

Esto quiere decir, que la Investigación llevada a cabo en la arquidiócesis de Santiago por el tribunal que encabezó el Delegado episcopal, sacerdote jesuita Jaime Correa Castelbanco, se ha ajustado correctamente a lo solicitado por la Iglesia para estos casos. Superada esta etapa, que se prolongó durante dos años y medio desde que se presentara la documentación ante la Santa Sede, la Congregación para la Causa de los Santos nombrará un Relator.  

Este Relator deberá elaborar un documento llamado Positio que sintetiza los testimonios y documentos recogidos en la fase diocesana, y las razones por las que se está solicitando la beatificación y posterior canonización del Siervo de Dios. Dicha Positio –cuya redacción ya ha sido adelantada por el propio padre Jaime Correa– será presentada enseguida a una comisión de teólogos consultores. Si es aprobada, el Papa emite un Decreto de Heroicidad de Virtudes, y desde entonces el hasta ahora Siervo de Dios pasa a ser considerado Venerable. Llegado este momento, se abrirá un nuevo proceso respecto de la aprobación de un milagro que permita la beatificación. 

lunes, 30 de junio de 2014

Con la alegría propia de esta parroquia, San Pedro y San Pablo cumplió 50 años

  • La noticia del término diocesano de la causa por la beatificación del padre Esteban Gumucio ss.cc. marcó la celebración y a la parroquia, pues se trata de su fundador.

Una alegre y emocionada comunidad parroquial celebró el domingo 29 de junio los 50 años desde su creación, cuando la población Joao Goulart, en la comuna de La Granja, se estaba creando y las transformaciones del Concilio Vaticano II recién daban que hablar. Uno de sus fundadores, el padre Esteban Gumucio SSCC, quien recorría las calles y ayudaba a organizar la olla común, hoy está un paso más cerca de los altares. La Congregación para la causa de los Santos, con fecha 30 de mayo, emitió el Decreto de Validez jurídica del proceso diocesano, realizado por el tribunal eclesiástico delegado para investigar la vida, virtudes y fama de santidad del Siervo de Dios padre Esteban Gumucio, ss.cc. Esto quiere decir, que el trabajo llevado a cabo en Santiago por el tribunal encabezado por el padre Jaime Correa SJ, es correcto y responde a los solicitado por la Iglesia para estos casos. Superada esta etapa, que se prolongó durante dos años y medio, la Congregación para la Causa de los Santos nombrará un ‘relator’ que estudiará los testimonios y documentos entregados en esta fase diocesana y quien deberá confeccionar un documento llamado ‘Positio’, en el cual se indicarán las razones por las que se está solicitando beatificación y canonización del Siervo de Dios Esteban Gumucio. Si esa ‘Positio’ es aprobada por la Congregación para la Causa de los Santos, entonces recibiría el título de Venerable.

María Vargas, feligresa de la parroquia San Pedro y San Pablo, rememora emocionada al Padre Esteban Gumucio, “él era muy cariñoso, muy humano, muy noble…quería mucho sobre todo a los pobres, siempre estuvo con nosotros y nos dio una palabra de aliento; recuerdo que fue el último en dar la extrema unción a mi madre”. Complementa Eliana Padilla: “Nosotros comenzamos esta parroquia en esa simple casita que está ahí y donde ahora se guardan recuerdos del padre Esteban, él estaba en todas con nosotros. Por ejemplo, para la olla común que se formó cuando esto era todavía una toma de terrenos, salía junto a nosotros con una canasta a pedir cooperación a la feria. Lo mismo tuvo que hacer para la recesión de 1982”. Su marido, Sixto Gárate remata: “La parroquia siempre ha sido un lugar donde podemos rezar, contactarnos con Dios, alimentar el espíritu y donde también hemos recibido ayuda social en estos 50 años, así es que estamos muy agradecidos”.

En compañía del Arzobispo

El Arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, fue a celebrar la Eucaristía con la comunidad que justamente este año conmemora el centenario del nacimiento de su fundador, Padre Esteban Gumucio, cuyos restos descansan en el templo. Junto a una docena de sacerdotes, entre los que se encontraba el Arzobispo emérito de La Serena, padre Manuel Donoso SSCC; el superior de la congregación, padre Alex Vigueras SSCC, y el actual párroco, padre René Cabezón SSCC, presidió la Misa en que se relevó la figura de san Pedro y la de san Pablo, apóstoles que le dan nombre a la comunidad parroquial y solemnidad que se celebra el 29 de junio.

El Arzobispo desentrañó que Simón cambió no solo de rol, sino también de identidad al ser llamado Pedro y al ser invitado por Jesús a ser pescador de hombres. “Después de 2 mil años nosotros celebramos la fiesta de la fe y del amor de este apóstol”, manifestó a los presentes. “Reconocemos en él a aquel apóstol al cual Jesús le ha confiado la tarea de confirmarnos en la fe –dijo-y a lo largo de los siglos Pedro y sus sucesores han tenido  y tienen la tarea de confirmarnos para que nuestra fe no vacile”. Respecto a Pablo reflexionó sobre su conversión y su misión de anunciar la liberación que trae Jesús. San Pablo nos enseña que “en Jesús se derriban los muros que separan a creyentes de no creyentes”, sostuvo el Arzobispo, y nos llamó a ser cuerpo de Cristo,cuya cabeza es el mismo Jesús. El cardenal Ezzati también enfatizó la importancia de rezar por el Santo Padre, además, los agentes pastorales dieron a conocer que la colecta, como todas las de esta jornada y a través del orbe, se destinarán para contribuir con la solidaridad del Papa Francisco hacia todo quienes sufren violencia, desastres naturales y hambre.

Respecto al importante paso que da la causa de beatificación del padre Esteban Gumucio destacó que no se trata solo de una buena noticia para la congregación de los Sagrados Corazones (ss.cc.), sino para la Iglesia entera. “En estos 50 años cuánta fe y cuánto amor han sido derramados en esta comunidad”, manifestó. Uno de los pastores de ella fue el padre Esteban, a quien también se le cambió su nombre inicial de Joaquín, pues en su corazón sintió la pasión por el primer mártir de la Iglesia, aseguró. “Cómo no sentir alegría y gozo al contemplar que en nuestra Iglesia, en su caminar histórico, ha tenido santos de la altura del padre Hurtado, de Teresa de Los Andes, de Laura Vicuña, de Ceferino Namuncura” y ahora santos que esperamos que sean declarados tales como Esteban Gumucio y otros. Somos una Iglesia pecadora, pero también es cierto que en ella está presente el Espíritu Santo que hace que muchos fieles “vivan su vida cristiana de manera ejemplar”. “Que, a partir del testimonio del padre Esteban, podamos ser testigos de la fe en Jesucristo, de su amor y compromiso con los hermanos”, puntualizó.

En este mismo sentido, casi al finalizar la Eucaristía, el cardenal Ezzati bendijo las pulseras que se llevaron los asistentes con la leyenda “Y ponerse a caminar! en oración por la causa del padre Esteban Gumucio, ss.cc.”, para recordar el espíritu misionero con el que vivirán este tiempo para sumarse a la Misión Territorial y para encomendar a enfermos y a personas en dificultades a la intercesión del padre Esteban Gumucio.

La canción “Tres cosas tiene el amor”, con letra del Padre Esteban, e interpretada por su compositor, el conocido cantante católico Fernando Leiva, enmarcó el fin de la Eucaristía y el comienzo de un compartir fraterno, no sin antes recibir la bendición del Arzobispo que les pidió ser bendición para los demás.


























miércoles, 25 de junio de 2014

A 100 años del nacimiento de su fundador, Esteban Gumucio: Parroquia San Pedro y San Pablo celebra sus cincuenta años

  • El próximo domingo 29 de junio a las 16 hrs., se celebrarán los 50 años de la Parroquia San Pedro y San Pablo, fundada en 1964 por el religioso en proceso de beatificación, Esteban Gumucio y donde se encuentran sus restos mortales.
  • La tarde comenzará con una presentación del cantante católico Fernando Leiva, quien interpretará, entre otras, sus conocidas canciones con textos de Esteban Gumucio, como Tres cosas tiene el amor.
  • A las 17 horas se celebrará la Eucaristía presidida por el Arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati.
  • El 24 de abril de 1964, el cardenal arzobispo de Santiago, don Raúl Silva Henríquez, firmó el decreto de creación de la parroquia San Pedro y San Pablo, designando como su primer párroco al padre Esteban Gumucio, ss.cc.


Cuando el padre Esteban Gumucio tenía 50 años, en 1964, la Congregación de los Sagrados Corazones se aventuraba en un proyecto que hasta ese momento era impensable. Dejar el trabajo exclusivo en los colegios y atender el llamado de la Iglesia de la época en el contexto de la Misión general de Santiago. Ya algunos sacerdotes, por iniciativa personal, comenzaban algunas actividades de inserción social, lo que motivó una reflexión por parte del gobierno provincial de la época, encabezado por Manuel Edwards ss.cc., y luego por Diego Silva, ss.cc.

El padre Esteban Gumucio recuerda así lo que fue aquella decisión: “el provincial Manuel Edwards habló con el arzobispo de Santiago (cardenal Silva Henríquez) manifestándole la intención de la Congregación de tener un trabajo pastoral en las poblaciones marginales. El arzobispo nos recomendó que nosotros mismos buscáramos dónde podría ser. Así llegamos a la zona sur de Santiago, al territorio de la parroquia de Los Parrales, junto al paradero 18 de calle Santa Rosa. Era una parroquia inmensa. Más al sur estaba la parroquia de San Gregorio y más al norte la de La Legua. Recorrimos el lugar y nos fijamos en un sector de Santa Rosa hacia Vicuña Mackenna, que correspondía a una población Corvi –la corporación de la vivienda– recién inaugurada, de unas tres mil familias; era la población Joao Goulart. Muy cerca, hacia el sur, estaba la población Malaquías Concha, y, hacia el poniente, unas poblaciones chicas que llegaban hasta Santa Rosa. Un poco más al norte estaba el sector La Castrina. Además había por un lado unas fábricas y, por otro, unos potreros. Era un terreno muy abandonado pastoralmente y los padres franciscanos que atendían Los Parrales no daban abasto para atender todo eso. A nosotros, el lugar nos pareció bien. Nos vinimos en diciembre (1963) porque estaba empezando la misión general…”

Por esa época, un sacerdote dominico francés, Jacques Loew, había iniciado en Francia una experiencia que se llamaba Misión obrera San Pedro y San Pablo, que fue muy impactante para aquellos tiempos. Entonces se le puso San Pedro y San Pablo a la comunidad que nacía en esas poblaciones. “Después encontré un dibujo de ambos apóstoles en un catecismo alemán u holandés, no me acuerdo, y con la copia de esa imagen hicimos el timbre de la parroquia, que está en uso hasta hoy”, recuerda el padre Esteban en “Conversaciones con Esteban Gumucio”, un libro que recoge el testimonio de su vida. 
 

Así llegaba el padre Esteban junto a 3 sacerdotes recién ordenados, a descubrir nuevas comunidades y a aprender sobre la marcha. “Lo primero que hicimos fue buscar dónde alojar. Recorrimos los poquitos almacenes que había en la Joao Goulart –pequeños almacenes arreglados en el living de las casas– y fuimos preguntando. En uno de ellos, alguien me dijo: “Mire, una profesora de la escuela Alejandro del Río vive en la calle O; ella es muy buena, muy católica, es el matrimonio con su hijita. Los podrían recibir”. Esa niñita, que entonces era una guagüita, hoy día es profesora en el colegio Juan Pablo II (actualmente Colegio Padre Esteban Gumucio). Bueno, esta señora muy buena, la señora Iris, alojó en su casa, según me parece, a dos de los sacerdotes. Por mi parte, junto a un seminarista diocesano que había sido designado para la misión, nos alojamos en una casa desocupada que había en el pasaje 23 Oriente, y donde alguna gente entraba a robar algunas cosas. Empujé la puerta y me metí no más; y ahí nos arreglamos. Las casas de madera de la Joao Goulart tenían dos piezas: una de dos por tres y otra de uno y medio por tres. En la más chiquita hicimos un oratorio con una mesita que había, donde pusimos el santísimo. En la otra, dormíamos los dos. No me acuerdo bien dónde conseguimos los colchones; los colocamos en el suelo sobre papeles de diarios y así partimos. La casa no tenía cerco por fuera, así que estaba abierta hacia la calle; y sólo un alambre de púas la separaba de la casa siguiente, en la que había varios niños. Los niños supieron que había llegado un cura, porque yo andaba de sotana en ese tiempo, y se entretenían mirando todo lo que hacíamos. Todo lo anunciaban: “El curita fue al excusado”, por poner un ejemplo. Nos instalamos rápidamente para salir de inmediato al trabajo de la misión. Al volver, me di cuenta que había unos visillos puestos en la ventana que daba a la calle; además, alguien había barrido más prolijamente y había una botellita con unas flores: las vecinas habían hecho ese acto de acogida tan bonito. Lo encontré muy emocionante, muy cariñoso, me impresionó mucho”, recuerda Esteban sobre sus primeros días en las poblaciones que le cambiaron la vida, y donde dejó una huella inmensa en quienes lo conocieron, hace ya 50 años.